APRENDIZAJE VISUAL Y CREATIVO
EXISTE OTRA FORMA 

DE APRENDER

¿Se puede ser inteligente con mala memoria?

Escrito por Marcos

Sin tags

8 comentarios


Mejorar nuestra inteligencia depende de nosotros

No. No se puede ser inteligente en un determinado ámbito sin una buena memoria en ese mismo. Fijaros que he segmentado la frase con la palabra ámbito para acotar el problema más común que nos encontramos a la hora de hablar de la relación entre inteligencia y memoria: ni la memoria, ni la inteligencia son un ente único. Son muchas habilidades y aptitudes que etiquetamos como una única.

Por eso, como suele ser normal de la casa, sin entrar en tecnicismos, pretensiones, ni pedanterías, vamos a entrar en el detalle de la relación entre inteligencia y memoria.

¿Qué es la inteligencia?

La respuesta con certeza no la sabe nadie, son todo aproximaciones.

La inteligencia como un todo es un conjunto de habilidades, procesos cognitivos adquiridos que nos permite resolver problemas, extraer conclusiones, patrones para terminar filtrando el resultado en función de nuestro ámbito, filtrando, generalizando y archivando en lo que llamaremos modelos mentales, luego hablaremos de ellos, para evitar repetir el proceso anterior si el problema vuelve a surgir. Para cada ámbito entran en juego distintos tipos de inteligencia.

También la inteligencia se define como la capacidad para razonar, resolver problemas, pensamiento abstracto y aprender.

A lo largo de los últimos tiempos este concepto de un todo de la inteligencia se ha ido desgranando en varias. Desde la Teoría de los tres estratos (Three Stratum Theory) que distingue aptitudes específicas, hasta la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner de las que ya hemos hablado mucho en este blog y donde también distingue distintos tipos de inteligencias.

Todas estas Teorías el principio fundamental en el que se basan es precisamente en no tratar la inteligencia como un todo, sino de distintas habilidades donde cada individuo nace con unas condiciones innatas para cada una de ellas y además puede especializarse y ampliar su capacidad en ese ámbito.

¿Qué es la memoria?

Es la función de nuestro cerebro que nos permite almacenar y recuperar los datos que procesamos. La memoria nos permite almacenar nuestros resultados de un problema, conclusiones, recuerdos, emociones para recuperar cuando los necesitemos y ahorrar tiempo en volver a procesar información o datos recurrentes.

Cada una de estas experiencias, conclusiones se almacena en lo que llamamos modelos mentales. Los modelos mentales es nuestra representación interna de nuestra realidad externa que hemos almacenado en nuestra memoria. Por ejemplo, cada uno de nosotros tenemos una visión distinta desde el concepto de un gato… hasta la Teoría de la Relatividad. Cada uno de nosotros para cada uno de estos conceptos tiene en su modelos mental anidados distintas experiencias y conceptos que han creado su representación interna individual de una realidad externa,

Si quieres conocer más sobre los modelos mentales puedes leer este artículo relación entre inteligencia, la memoria y los modelos mentales. En nuestro cerebro están todos nuestros modelos mentales conectados entre sí, como puedes ver en este dibujo.

Además cada uno de estos modelos mentales es recurrente. Dentro de cada modelo mental hay otra estructura interna de modelos mentales y así sucesivamente hasta llegar a la información básica de nuestro cerebro reptiliano o la que tendrían los animales más evolucionados. Pero esto ya daría para varios artículos que no vamos a tratar en éste, volviendo a lo que nos ocupa.

La memoria sirve para ahorrarnos tiempo en volver a procesar información cognitiva.

Esto tiene muchos beneficios en la evolución humana que nos ha permitido apoyarnos en nuestra memoria para seguir creando estructuras más y más complejas de pensamiento, construcciones, arte… pero también tiene alguna desventaja.

Una vez que encapsulamos un proceso cognitivo en un modelo mental, la desventaja es que lo estamos realizando con los datos procesados en una situación o contexto determinado de hace un tiempo. Esto puede provocar que con el paso del tiempo, esta información haya cambiado, o la anterior estuviera desvirtuada o inexacta y tomemos decisiones incorrectas. Esto puede derivar en prejuicios, tener ya decisiones tomadas con información anterior o ignorancia, si damos por hecho que nuestros modelos mentales son correctos.

Si das por hecho que ya sabes todo sobre un tema y has cerrado herméticamente tu modelo mental, tu ámbito de ese tema, no vas a poder ampliarlo, refinarlo, corregirlo y te impedirá evolucionar manteniéndote en tu ignorancia por haber generalizado.

Ser o no ser. Generalizar vs Especializar

¿Entonces generalizamos, nos extendemos en horizontal, o nos especializamos, nos extendemos en vertical?

Este es el dilema universal y el secreto está en encontrar en los distintos ámbitos de nuestra vida donde debemos generalizar la información para avanzar más rápido o especializarnos en un nicho concreto para evolucionar en ese ámbito o conjunto de modelos mentales de una determinada especialidad. Ahora que ya conocéis el concepto modelos mentales, ya podemos sustituir ámbito por éstos.

Un ejemplo, un neurocirujano se podría especializar en «operaciones de la columna vertebral con cirugía mínimamente invasiva centrado en reemplazos de disco artificial con la técnica ADRI». Pero, no necesitaría especializarse en cómo funciona un sistema operativo, sino que generalizaría, sólo necesitaría almacenar una serie de comandos o pasos para obtener los resultados justos que necesita para desarrollar su trabajo sin importarle qué sucede dentro de la máquina.

Esto que trivializamos con este ejemplo, son las decisiones más importantes en nuestra vida y que marcarán nuestro destino.

Saber qué debes generalizar o en qué debes especializarte es la habilidad, aptitud, inteligencia, ponle el nombre que te resulte más cómodo, que marcará tu éxito personal y profesional.

Relación entre inteligencia y memoria

Después de todo lo anterior, podemos concluir que: la memoria es un instrumento de la inteligencia.

Si usamos la construcción como analogía, la memoria serían los ladrillos y la inteligencia sería el arquitecto que construye la casa.

Gracias a la memoria disponemos de ladrillos, modelos mentales (experiencias y conclusiones ya encapsuladas) que los distintos tipos de inteligencias pueden manejar, combinar  para resolver problemas más complejos.

Y una vez resuelto estos problemas complejos, memorizamos su resultados, conclusiones y lo podremos evocar más adelante si se vuelven a reunir las mismas circunstancias que nos lo plantearon o, sobre las variaciones, podremos refinar el modelo mental inicial creado.

Los modelos mentales serían las piezas creadas por nuestra memoria que están vinculadas entre sí: recuerdos, conclusiones, experiencias, emociones, imágenes…

La memoria y la inteligencia están completamente relacionadas, no pueden vivir una sin la otra, es imposible.

¿La memoria está sobrevalorada en la educación actual?

En la actual educación no es que esté sobrevalorada, sino que se hace un uso abusivo de la misma en almacenamiento poco útil de la información. Este uso inútil supone un gasto de energía, un desperdicio de recursos en los niños que poca aplicación práctica tiene para trabajos o procesos cognitivos posteriores.

Por ejemplo, antes obligaban a memorizar la lista de los Reyes Godos.

Incluso ahora en las escuelas obligan a los niños a memorizar este tipo de datos:

  • La longitud exacta de los ríos de España.
  • La altura exacta de los picos de España.
  • Resultados finales de Teorías de Leyes Físicas sin explicarles cómo llegar a las mismas.
  • Fórmulas matemáticas sin enseñar las demostraciones.
  • Y muchas otras que seguro podéis indicar en los comentarios.

¿Qué sentido tiene memorizar la lista de los Reyes Godos, o saberse la longitud de los ríos o altura de los picos? Si es para situarlos en contexto, es mejor dibujarlos sobre un mapa. Las longitudes o alturas son irrelevantes para resolver los problemas a los que se enfrentarán lo niños posteriormente.

Son datos hoja, no son parte de la rama. Cuando digo datos hoja me refiero a que son datos finales que no merece la pena memorizar porque generalmente no vas a necesitar apoyarte en ellos frecuentemente para resolver problemas o procesos posteriores. No son datos de los cuáles nacerán ramas. ¿Cuántas veces vas a tener que recurrir a la información anterior para apoyarte, ahorrarte tiempo o establecer una deducción sobre algo?

Entonces, ¿la memoria no vale para nada o no es tan necesaria?

También hay determinadas corrientes educativas demonizando la memoria y apostando por la lógica, creatividad, imaginación… algo de lo que nosotros en este blog apoyamos fervientemente pero sin excluir a la memoria. La memoria es  un pilar fundamental del aprendizaje y, por ello, como hemos dicho antes, instrumento de la inteligencia.

Como indicaba al principio, es imposible ser inteligente en un determinado ámbito, sin tener una buena memoria en ese ámbito porque, siguiendo la analogía anterior, sería como contratar a un buen arquitecto pero sin ladrillos, sin materia prima con la que trabajar.

La memoria son los ladrillos de la inteligencia.

¿Empezáis a entender la relación entre inteligencia y memoria?

Cualquier experto en determinada materia o ámbito, necesita tener muy buena memoria en esa misma especialidad. El propio desarrollo de esa destreza o habilidad, va alineado con una mayor capacidad para memorizar ese tipo de información porque los modelos mentales que van a sustentarlo están mucho más desarrollados. Este experto necesitará apoyarse en su memoria para seguir evolucionando en estructuras mentales o de pensamiento más complejas que las anteriores.

La falsa leyenda de los inteligentes con mala memoria

Mucha gente presume de tener mala memoria seguramente porque hay una creencia que la gente inteligente tiene mala memoria y son despistados. Por falsa modestia, suele ser habitual escuchar este tipo de comentarios donde, al mismo tiempo que la persona trata de inducir la creencia anterior en la otra persona, consigue eludir una responsabilidad sobre un reto o tarea. Vamos, la jugada perfecta…

Esta creencia es falsa pero tiene una explicación relacionada con lo explicado en el párrafo anterior.

El grado de especialización de ciertas personas puede llegar a ser tan profundo en esos ámbitos que generalizan demasiado el resto de ámbitos del mundo que les rodea. A estos expertos también se les llama los «genios idiotas». Son gente que no les motiva profundizar más en otro tipo de materias ajenas a las que ellos son expertas y prácticamente parecen zombies vivientes. Son el típico genio despistado que conocemos. Estos genios en su ámbito tienen una extraordinaria memoria en relación a su inteligencia concreta.

Por ejemplo, los historiadores retratan a Mozart como infantil en su día a día pero un genio de la música. Lo mismo ocurre con otros músicos, deportistas, científicos, o profesionales obsesionados con un ámbito y que viven ajenos al resto de lo que ocurre fuera de su burbuja.

La educación actual y la memoria

La educación siempre ha empleado la memoria para atajar caminos a costa de empaquetar procesos dentro de cajas negras y evitar tener que conocer el interior de éstas. Entiendo que se ha elegido este medio  para poder cumplir con programas académicos muy ambiciosos donde el fin justifica los medios.

El objetivo es conseguir que el alumno apruebe exámenes donde el contenido se ha metido a martillazos dentro del temario. Aparentemente parece que se consigue el objetivo porque ahí están los exámenes con los aprobados pero es un objetivo resultadista a corto plazo.

Todo esto está muy relacionado con el fracaso escolar.

En el caso de España donde vivo, es el país con mayor abandono de tasa escolar de Europa y todavía hay gente que le sorprende.

La apuesta de la educación por incluir estos temarios mediante el uso de la memoria provoca los siguiente efectos que conllevan al actual fracaso escolar y pérdida de propósito profesional de mucha gente al terminar los estudios:

  1. Los alumnos a largo plazo no retienen más del 50% del contenido de estas materias porque la memoria necesita cumplir con determinados repasos espaciados si el contenido no es lógico o intuitivo.
  2. Los alumnos no entienden los conceptos básicos que necesitarán para entender temarios más complejos. Por tanto, tendrán que volverse a encomendar a la memoria y, una vez que coges este camino, el retorno es más y más difícil porque estás creando una red de modelos mentales basados en conceptos memorizados que no están soportados por lógica. Los alumnos no podrán extrapolar conclusiones, buscar patrones, analogías… sólo podrán memorizar lo nuevo que reciben sin opción a rebatir argumentos.
  3. Pérdida de propósito profesional en las personas. Al haber adoptado muchos conceptos, creencias por acto de fe usando la memoria, al terminar los estudios no hay una conexión entre los conocimientos adquiridos y los valores, principios o cualidades de los alumnos.
  4. Los alumnos que terminan son una especie de máquinas que vomitan contenido sin capacidad de análisis y esto, que podría ser útil en el siglo pasado, ya no lo es ahora donde estamos rodeados de tecnología capaz de hacer esto.

Mi opinión sobre la memoria

En muchas ocasiones, me gustaría volver atrás en el tiempo y volver a estudiar matemáticas, físicas, música… que han sido donde me quedé con peor sabor de no aprovecharlas adecuadamente. Creo que hubiera disfrutado desmenuzando esas demostraciones, haciendo pruebas, elaborando mis propias Teorías, cuestionando todo para terminar entendiéndolas. Para que, aun sabiendo pocas, supiera mucho de éstas.

Generalmente, salvo excepciones de alumnos con gran curiosidad por conocer lo que hay dentro de esas cajas negras, se consigue que el alumnado tenga un rechazo hacia las asignaturas donde mayor números de cajas negras hay. Generalmente las asignaturas con mayor número de cajas negras son las que todos imaginamos: matemáticas, física, música…

Nos causan un mayor rechazo porque nos obligan a usar la memoria indiscriminadamente como el niño que abre la boca tapándose las narices para tragarse un alimento, sin opción a saborearlo o disfrutarlo.

Probablemente, si los alumnos tuvieran que entender y desarrollar muchas de las demostraciones matemáticas, teorías físicas o entender cómo funciona la música… no cumplirían con el objetivo de los programas académicos de muchos países pero se conseguiría que realmente entendieran bien los conceptos que permiten luego mejorar cualquier disciplina.

En mi opinión, la memoria no está sobrevalorada, ni tampoco hay que demonizarla o despreciarla, sino que debe ser selectiva.

Optimizar el uso de nuestra memoria

Memorizar conlleva un consumo de energía y tiempo que debemos optimizar.

La memoria hay que emplearla para encapsular información que necesites inmediatamente para otros procesos posteriores, incluso aunque sean datos lógicos, o que no tengan lógica.

En la frase anterior he marcado en negrita dos grupos de palabras:

  • Encapsular información que necesites inmediatamente: me refiero a que hay datos que su conclusión o resultado nos llevaría un tiempo obtener por lógica. Por tanto, para ahorrarnos tiempo, recurrimos a la memoria evocando el resultado de una experiencia o trabajo cognitivo previo. Por ejemplo, si necesitamos calcular el área de un círculo, no volvemos a calcular su demostración matemática, sino que recurrimos a la fórmula: número pi por el radio al cuadrado.
  • Que no tengan lógica: si tenemos que conocer el nombre de una persona que no son lógicos, la capital de un país, vocabulario de un idioma y no podemos consultar.

Mucha gente, sabiendo que me considero un experto en técnicas de memorización, me pregunta si memorizo todos los números de teléfono, si sé los nombres de todas las personas, si recuerdo todo lo que leo…etc

La respuesta es un no rotundo y te cuento el porqué.

El secreto está en la memoria selectiva

Mi memoria es selectiva, sólo pongo foco en aquello que cumple con las dos condiciones anteriores: encapsular porque necesitaré ese datos para otro proceso posterior o si no tiene lógica y esa información la necesito con inmediatez. Por ejemplo, el nombre de una persona, vocabulario de otro idioma, etc..

Si puedo almacenar un número de teléfono en el móvil, o apuntar una lista en una hoja, o ese dato «hoja» lo puedo consultar en un libro o esa información no la necesito inmediatamente ¿Por qué tendría que gastar energía y tiempo en memorizar datos irrelevantes o que no son urgentes?

Yo cuido mucho mi energía y tiempo, las optimizo y por eso la clave es la memoria selectiva.

Debemos entrenarnos para saber encontrar el equilibrio entre, esos datos que merece la pena memorizar porque nos pueden ayudar a entender procesos complejos, y esos otros datos que podemos almacenar en nuestras notas, móviles o que podemos consultar en libros.

Algo que me ayudó mucho a entender esto fue la matriz de Eisenhower aplicada a la memoria.

La matriz o cuadrante de Eisenhower es muy conocida en el mundo de la productividad y se aplica para entender cómo gestionar las tareas en función de su criticidad y tiempo de respuesta. En el caso de la memoria podemos aplicar el mismo criterio. Te muestro un cuadrante donde he mantenido ambas visiones: productividad y memoria.

Ejemplos prácticos del cuadrante del uso de la memoria selectiva

  • Urgente e importante: temario para un examen, lo necesitamos para un momento determinado y es importante para conseguir el aprobado. O el conocimiento sobre una materia o disciplina que necesitamos para el desarrollo de nuestra profesión de forma recurrente: panel de control, maquinaria, programa informático…etc
  • Urgente no importante: una palabra determinada en un idioma extranjero, por ejemplo, necesitamos decir paraguas en inglés. La necesitamos porque estamos hablando en otro idioma y necesitamos urgentemente referirnos a esa palabra pero tampoco es algo crítico o importante. Por tanto, podemos referirnos a ella buscando alternativas o explicando lo que buscamos.
  • No es urgente pero es importante: es crucial para nosotros pero tendremos tiempo para consultar. Por tanto, podemos recurrir a anotarla, archivarla. Por ejemplo, una lista de la compra, un informe.
  • No es urgente y tampoco es importante: es información prescindible que podemos obviar y olvidar, ahorrando energía y tiempo. Ejemplo: nuestro número de serie del metro, el color de los botones de la camisa del conserje..etc

Quedaros con esto: tener una buena memoria no significa recordar todos los detalles, sino aquellos que nos permiten evolucionar en nuestros modelos mentales, ampliando nuestra estructura de pensamiento.

También hay personas que, por evitar aplicar la lógica o deducción por vagancia, falta de uso, etc., decide emplear la memoria para evitarse este tipo de procesos cognitivos.

Conozco gente que presume de buena memoria recordando datos, gastando energía que considero irrelevantes para el problema que está resolviendo y que luego no tendrá cuando tenga que aplicar una lógica para entender un concepto.

Mi conclusión sobre la educación y la memoria

A veces pienso que en su día, la educación apostó por este sistema porque, al obligar a los alumnos a memorizar para evitar tener que cuestionar premisas o  rebatir argumentos, construían gente más fácil de modelar, de trasladar dogmas y creencias que podría ser el objetivo de la educación en el siglo XIX… y que todavía hoy puede seguir interesando y justificaría las metodologías actuales para tener un mayor control.

Suena muy triste pero cada día estoy más convencido.

Y con todas estas premisas, educación… muchos de nosotros llegamos a adultos con una profunda crisis de valores, de propósito donde, cuando nos damos cuenta de todo esto, ya estamos totalmente encerrados en nuestra jaulas de oro, en la rueda del hamster dando vueltas en trabajos monótonos que seguramente desaparecerán en pocos años, con una red de modelos mentales sin desarrollar, vacíos por dentro y que nos impiden aportar más valor del que podrá dar la tecnología en poco tiempo. Nos vemos encerrados en trabajos que anulan nuestro potencial y nos impiden crecer por falta de tiempo, y falta de una educación en saber cómo aprender.

No se puede ser inteligente sin una buena memoria en ese ámbito.

Por todo lo anterior, hace años decidí apostar por otro tipo de aprendizaje, donde la memoria es un pilar más, como son el modelado visual, los métodos de estudio y, éste sí que considero es el más importante de todos: la mentalidad.

Si quieres conocer mucho mejor nuestra metodología, te invitamos a nuestro entrenamiento gratuito basado en el aprendizaje visual y creativo pero apoyándonos en los pilares anteriores. Haz clic en este enlace para poder apuntarte a un entrenamiento de cuatro vídeos:

Quiero apuntarme al entrenamiento gratuito

Me gustaría que abajo en los comentarios me dejases tu opinión al respecto o tu experiencia con todo lo que te he contado.

Referencias académicas consultadas

https://www.cambridge.org/core/books/human-cognitive-abilities/theory-of-cognitive-abilities-the-threestratum-theory/B8DA57BEACA3E8D3A8150D4681A8B0ED

http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S0102-37722001000100007&script=sci_arttext

https://psycnet.apa.org/record/1997-97010-007

 

NOS ENCAntará saber tu opinión, déjanosla en los comentarios aquí un poco mas debajo Y TE CONTESTAREMOS PERSONALMENTE:)

APRENDE A APRENDER
DE UNA FORMA MÁS VISUAL Y CREATIVA

Estás a sólo 4 escalones de conocer las técnicas y recursos para empezar a cambiar tu forma de aprender hasta ahora

  • Descubre ciertas mentiras que han podido limitarte y destruir tu mentalidad
  • Conoce los mejores métodos, técnicas de estudio y memorización
  • Aprende a tomar apuntes más visuales

Lectura adicional recomendada

por Marcos M.

por Marcos

por Marcos

  • Coincido en que se abusa de la memoria en el instituto. Además, esto no solo no es productivo, ya que generalmente memorizamos un montón de términos que olvidamos tras hacer el examen, si no que también nos descorazona, porque no podemos aprender realmente e interesarnos por un autor concreto, un acontecimiento o lo que tengamos que recordar, simplemente lo memorizamos y no podemos profundizar en ello. Creo que esto es algo que tiene que cambiar, es una vergüenza que el sistema educativo se forme entorno a hacer un examen de selectividad, y no a lo que nos vaya a servir mejor en nuestra vida.

    Reply

    • Totalmente de acuerdo Elena y vamos a ver si entre todos aportando cada uno nuestro granito de arena conseguimos que esto cambie.

      Un abrazo y gracias por comentar

      Reply

  • Agradecerles el artículo compartido, muy interesante y felicitarles por que por profesionales como uds crecemos en el maravilloso mundo del saber, muchas gracias.

    Reply

    • Muchas gracias Noe por comentar, nosotros también aprendemos de todos 🙂

      Reply

  • Realmente, me encanta lo que cuentas sobre la mente. Maravilloso!!!

    Reply

  • Muchísimas gracias!
    He resuelto una cuestión que siempre rondaba en mi mente.
    Un saludo!

    Reply

  • {"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

    APRENDE A APRENDER
    DE UNA FORMA MÁS VISUAL Y CREATIVA

    Responsable: Sr. M. Murcia. Gimeno con la finalidad de envío de publicaciones, promociones de mis productos y/o recursos exclusivos, nunca spam. La legitimación es gracias a tu consentimiento al aceptar la política de privacidad Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en ActiveCampaign en EEUU acogida al Privacy Shield. Derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición en hola@emowe.com

    >